martes, marzo 08, 2011

Tras el escudo en la batalla

Durante la recreación en Teruel decidí participar en las dos teatralizaciones de batallas que se celebraron. Y ya que mi hermana se encargó del video creo que me toca a mi ser el narrador desde mi punto de vista.

Batalla en la escalinata

Como muy bien explica en el primer video estas batallas son una teatralización, así que nada de hacer el bruto por la sencilla razón de que "el lunes hay que ir a trabajar". Y para miniminizar accidentes os puedo decir que todas las protecciones que llevamos son bastante útiles. En mi caso llevo un gambesón pesado, una cota de malla de manga larga, yelmo pesado con nasal, maniquetes y un escudo de lágrima. Todo eso de mi tamaño, viniéndome un poco justo. Es decir que soy un infante pesado o como me describió uno de los compañeros que se topó conmigo. "Una columna contra la que reboté".

Lo malo de toda esta equipación es que mi movilidad es nula, es decir que tomo una posición y me quedo en ella. No se cuanto pesaré con todo el equipo, me atrevo a aventurar que cerca de 150 kilos. Pero como en mi casa no hay peso y no es plan de darle un susto al de la farmacia, ya que es el peso más cercano, seguiremos con la incertidumbre. XDDDD


Volvamos a la historia. La primera batalla nos llevó a los pies de la escalinata de Teruel. Allí los embajadores de ambos bandos se pusieron a pelear porque un tal Rodrigo de Lizana se había refugiado en Teruel del Rey que lo buscaba para comentarle unas cosillas como se solía hacer en la época. Vamos, de un modo muy poco saludable.

En esta batalla nos tocó morir a los que estábamos pegados al muro. Poch si toca, toca, que le vamos a hacer. En ese momento hice memoria con el año pasado donde me tocó en la parte de abajo, recordé que la ligera inclinación que había daba ventaja a los defensores. El año pasado con todo lo grandote que soy me tocó empujar como un "berraco" para que no rompieran la línea. Mientras que este año al estar arriba tocaba cansarse menos.

Fiel a la prudencia, nuestra comitiva se dividió en dos grupos, santiaguistas arriba y mercenarios bajo. Con la promesa de buscarnos en la batalla.


La batalla empezó con la práctica de un muro de escudos, ya que nos tocaba recibir una andanada de flechas. El sargento de la compañía repasó el muro a conciencia y en ese momento me di cuenta de un pequeño detalle y es que las rodillas de uno están preparadas para soportar un determinado peso y el sobrepeso de la cota de malla no les hizo ningún bien, vamos que me machaqué la rodilla con la tontería. Por ello me estoy planteando seriamente pillarme unas protecciones para las rodillas de época, que antes también habían.



Así que comenzaron las andanadas de flechas. Reconozco que me sentí bastante seguro en el muro de escudos. Hubo un momento en el que empezó a llegarnos humo, como estábamos tras el muro de escudos y estaban lloviendo flechas tocaba estarse quieto. Aguantando el humo y teniendo las típicas conversaciones que se tienen en esas situaciones sobre aquellos que deciden liberar sus esfínteres y compartirlos con todos los que no se pueden mover. XDDDD

El humo no nos molestó, quizás a los que llevaban el casco de cubo y creo que fue más por no saber que estaba pasando que porque no se pudiera respirar. Como podeis ver en el video hubo quien tuvo muy mala suerte con el humo, ya que siguiendo la teatralización fue alcanzado por una flecha y al morirse cayó sobre los botes de humo. Finálmente el sargento dio la orden de levantarse y sufrí el efecto de cota de malla en cuclillas de "quiero levantarme pero no puedo". Teniendo que usar mi espada como bastón.

Una vez incorporados tocaba mantener la posición. La primera línea enemiga se abalanzó contra nosotros chocando contra una férrea defensa. Respondimos a la embestida como un bloque y al estar cuesta arriba nuestra respuesta fue contundente, rechazando al enemigo hasta tal punto que abandonamos la formación teniéndonos que llamar entre nosotros para volver a las filas. Tras recomponer las filas, parte de nuestra segunda fila se encargó de cargarse a los arqueros del Rey o a los "Arquerosos" como gritó uno tras el muro de escudos.

En ese momento el Sargento se acercó a nuestro flanco y nos dijo "intentad abrid un hueco para rodearlos". Tomo nota mental de esto y espero a la segunda oleada. Aguanto la posición y percibo por el rabillo del ojo que hay una punta asomando por el lado peligrosamente (más tarde me enteraría que era un zurdo, de ahí que pudiera ver su espada). En cuanto encuentro mi oportunidad, pongo la directa y arramblo cuesta abajo con todo lo que pilló. Abriendo un enorme hueco, incluso me pareció que se caía un escudo fruto de mi embestida, mis compañeros empiezan a flanquear al enemigo y en ese momento el speaker dice que las fuerzas del Rey ganan terreno.


Porras!!! Ahora que teníamos el flanco ganado, poch nada lo que manda es el guión de la historia así que retrocedo a mi posición procurando no tropezarme con los cadáveres que empezaban a amontonarse, no me gustaría caer encima de nadie. En ese momento sufrí una de las muertes más simpáticas que recuerdo, mientras retrocedía alguien me llama por mi nombre, bajo el escudo para ver quien es y en ese momento escucho un "clong" en mi casco. Así que bueno ,ya tenía la excusa pa morirme. Como veis en el video parece una muerte dramática, en realidad es una muerte con "cuidaico". Apoyo el escudo, me arrodillo para acortar la distancia con el suelo, apoyo la espada y mido la distancia hasta el suelo y entonces me desplomo con cuidado. Vamos que es una muerte con delicadeza, porque si me muero desplomándome simplemente, me tienen que levantar con grúa. XDDDD

Así acababa la batalla de la escalinata y con ella comenzaba el siguiente desafío.

La batalla de Cofiero


Seguramente el mayor desafío de esta batalla sea llegar hasta ella. Y es que la batalla está tras una pequeña caminata y una cuesta que no tendría la mayor importancia sino fuera porque vas cargado hasta arriba y que se va en grupo, así los que están en mejor forma física acaban tirando de los que no lo están, con lo que ello implica. Recuerdo que Lucio se puso a contarme chistes mientras subíamos y yo solo le pude responder, "Te importaría no contarme chistes, es que necesito los pulmones para respirar". XDDD


Llegados arriba nos pasaron unos botellines de agua que nos vinieron de maravilla y mientras bebíamos nos informaron de que nos tocaba morir de nuevo. Mejor, así podríamos descansar más a gusto. XDDD

Esta vez el trasfondo de la batalla era que algunos nobles habían decidio tomar represalias contra el Rey por saltarse los fueros, arrasando y raptando a quienes se cruzaban en su camino.

Formamos una gigantesca línea mientras ambos paladines se miden a golpe de espada y escudo hasta que finalmente ambas fuerzas se enfrentan. Empiezan las flechas, esta vez los que recibían eran los otros y debo decir que la primera andanada les pilló completamente por sorpresa, no hicieron ningún muro de escudos lo único que les impidió acabar llenos de moretones fue la distancia. Y si como comentan algunos de los que allí estaban usaron puntas de caza blunt, la organización debería plantearse seriamente controlar este tipo de puntas o ningún grupo querrá participar en sus batallas.


Claro que de eso uno se da cuenta después. Por su parte el bando del Rey mandó a los almogárabes contraatacar con sus hondas, consistentes en pelotas de tenis con harina. En un principio como los tenía delante creí que acabaría perdido de harina. Pero muy pronto se vió que los almogárabes además de ofrecernos un calvo, no habían practicado, así que sus proyectiles no supusieron ninguna amenaza. Sus impactos de honda pasaron más cerca de los aliados y del público que del enemigo.

Llega finalmente el choque de fuerzas. Como no podía ser de otro modo mi movilidad me dejó clavado en mi posición. Varios se abalanzaron contra mi escudo intentando hacerme retroceder, todos acabaron rebotando. Supongo que porque iban de uno en uno. Solo los que se movían por los flancos podían permitirse el lujo de ir más sueltos y hacer algo de juego de espadas.


Vuelven a llamarnos a retirada y otra lluvia de flechas cae sobre una larga fila que apenas consigue protegerse de la andanada. El comandante nos avisa de que esa será la última carga, o al menos eso entendí yo. Llegó el momento jocoso de la batalla y es que el enemigo se percató de que había un cesto con hortalizas abandonado y al instante se convirtió en un improvisado arsenal. XDDD


Nuestra fila avanza de una forma desigual, cada grupo parece que solo obedece a los suyos así que más que una fila avanzando parecía una culebra. Al no escuchar una "voz de mando" acabo chillando a los míos "mantened la línea", "calma, calma", "Cargaaaa!!!!" Y así impactamos contra la línea enemiga. Tras algún intercambio de golpes decido que ya es hora de morirse y para variar me encontraba en el centro de la línea. Como ese no era un buen sitio para morir, me parapeto tras mi escudo y arramblo con lo que pillo por delante. Rompo la línea enemiga y me llevo a tres combatientes conmigo, dos de ellos amigos y compañeros. Hago un poco el paripé y dejo claro con mis gestos de que era hora de morirme. Así que paro a uno, para al otro y el tercero me acuchilla, protagonizando otra muerte dramática. Aunque esta vez como el suelo estaba embarrado me muero sobre mi escudo y me quedo plácidamente esperando al final de la batalla. Pero la cosa no había terminado.


Esto me lo contarían más tarde. Al parecer esa no era la última carga, así que el enemigo en retirada hacia atrás estuvo a punto de pisotearme. Afortunadamente Luis y Enrique compañeros y "enemigos" se quedaron custodiando mi cadáver para impedir que eso sucediera. Finalmente resucité tras las líneas enemigas, y el enemigo muy cortés ,me ayudó a levantarme y yo decidí abandonar cojeando el campo de batalla, así que técnicamente sobreviví a la batalla de Cofiero. XDDD

Y así acaba mi experiencia tras el escudo. Y por aportar algunas conlusiones:

Que fue lo que más me asustó? La andanada de flechas en Cofiero y en ese momento no sabía lo de las puntas Blunt.

Que eché de menos? Una voz de mando, no había órdenes claras salvo la estresada voz del caudillo que se esforzaba en llegar a todos. Pero con las orejas tapadas por crespina, almófar y el casco es difícil enterarte.

Que tengo que controlar? Mis embestidas, sobre todo si estoy cuesta arriba. Está claro que lo de arramblar, con todo lo que peso, se me da demasiado bien. :p

Que se me escapó? Tras las dos batallas uno de nuestros compañeros sufrió una bajada de tensión. Y es que con las prisas solo llevábamos en el cuerpo, poco más que un café con leche. Hay que alimentarse mejor cuando uno va a realizar un esfuerzo como el que hicimos. :(

Que mejoraría? La organización de las unidades y la inclusión de sargentos, claro que eso implica hacer algo de "instrucción militar" previamente.

Que fue lo mejor? Pues que me lo pasé pipa, es como ser pequeño de nuevo y por muy hecho polvo que acabes siempre hay ganas de repetir. ;)

Noz vemoz